
Si bien es cierto que la psicología muestra diferencias de características entre el hombre y la mujer y también similitudes, existen diferentes autores con libros e investigaciones sobre la conducta femenina. Pero algo que es cierto: la psicología tradicional también se agota cuando trata de analizar a la mujer creativa, talentosa y profunda.
Nosotras provenimos de una historia, es decir, de nuestras antecesoras. Mujeres que eran tratadas como niñas y se las tomaba como propiedad; en aquellas épocas, un cuerpo o un vestido llamativo aumentaban el peligro de sufrir daños y agresiones sexuales. Época en que los padres que maltrataban a sus hijos eran llamados “severos”.
La psicología se basa en el estudio de conductas y actitudes de los seres humanos. La terapia busca que tanto el hombre como la mujer vivan satisfechos dentro de los roles que desempeñan. No importa si eres casada, viuda, divorciada, soltera o niña. Solo importa que tú, como ser humano, obtengas de la vida lo que deseas y actúes de la forma más coherente y que te satisfaga; es decir, de la forma más beneficiosa para ti.
A terapia acuden personas que, por algún motivo, no se encuentran complacidas con los roles que realizan o tienen incapacidad de disfrute de ellos. Es decir, que si tú eres mujer y no estás a gusto con alguna parte de tu vida, es hora de que inicies la búsqueda de los anhelos, sueños y expectativas. Para ello no importa si eres rubia, morena, joven o mayor, si eres de una posición acomodada o no. Solo interesa que quieras darte cuenta de quién eres, qué tienes, qué te gusta y qué no, y a dónde quieres llegar. Como siempre digo, no dejen que en ustedes muera la niña, la madre, la amante, la aventurera y el adulto.
“Si una mujer logra conservar el regalo de ser vieja cuando es joven y de ser joven cuando es vieja, siempre sabrá lo que tiene que esperar”.
Toda mujer posee una niña dentro, una madre, una sabia, una aventurera, una amante, una maga, una guerrera. Algunas tendrán una niña alegre, otras triste, pero a esa niña triste es trabajo nuestro hacerla sonreír, dejarla que juegue y que vuelva a correr.
Todas llevamos dentro a la amante, porque sin ella la mujer se quiebra. La necesidad de afecto está tanto para el hombre como para la mujer. Estos arquetipos todas los tenemos; algunos con una mayor presencia que otros. Lo importante es que todos estos arquetipos se encuentren equilibrados y que cada uno de ellos actúe en el momento indicado. Cuando algunos de estos arquetipos están lastimados o heridos, es cuando se presentan conflictos en nuestras vidas.
AUTOR:
LIC. THAMARA MARTEL MIRAVAL